Espondilitis Anquilosante y trabajo

Recordemos que es Espondilitis anquilosante

La EA es una forma dolorosa y progresiva de artritis inflamatoria. Afecta principalmente a la columna vertebral, pero también puede afectar a otras articulaciones, tendones y ligamentos.
La espondilitis anquilosante consiste en que algunas o todas las articulaciones y huesos de la columna vertebral se fusionan. Otras áreas, como los ojos, el intestino, los pulmones y el corazón, también pueden verse afectadas por la EA.

Los síntomas suelen comenzar al principio de la vida adulta, siendo la edad promedio de diagnóstico los 24 años.
La EA es una enfermedad muy variable. Algunos pacientes prácticamente no tienen síntomas mientras que otros la sufren de forma severa. En general, los síntomas aparecen y desaparecen a lo largo de muchos años. Actualmente no hay cura para la EA.

¿Afecta la EA a la capacidad de trabajar de los empleados?

  • Mucha gente con EA continúa teniendo una vida laboral normal, aunque entre los problemas más comunes de quienes padecen EA cabe citar:
  • Dolor y rigidez por las mañanas, lo cual significa que es difícil ponerse en marcha a primera hora y llegar a tiempo a trabajar
  • Sentarse en un mismo lugar o posición puede provocar dolor y rigidez
  • Problemas para realizar trabajos de carga física intensa
  • No tener la misma cantidad de energía o resistencia y fatigarse fácilmente

Especialmente en las primeras etapas, la EA puede ser una enfermedad invisible. Las personas con EA a menudo luchan contra el dolor, la rigidez y la fatiga a diario. Esto puede conducir a sentimientos de aislamiento, especialmente justo después del diagnóstico.

Incluso cuando la EA está bien controlada, la enfermedad puede tener ‘brotes’ que pueden ocurrir repentinamente y sin advertencia alguna: una persona puede estar en el trabajo un día y no poder levantarse físicamente de la cama al siguiente. Estos brotes generalmente desaparecenLa mayoría de las personas con espondilitis anquilosante (EA) puede continuar trabajando, aunque es posible que sean necesarias algunas modificaciones en el entorno laboral, especialmente si el trabajo requiere algún esfuerzo físico.

Busca asesoramiento si en el trabajo tienes que agacharte con frecuencia o hacer esfuerzos que afecten a la espalda.

Si usas el ordenador en el trabajo o en casa, asegúrate de que esté correctamente situado de forma que te permita mantener una postura adecuada mientras lo usas.
Si en el trabajo estás sentado la mayor parte del tiempo, intenta buscar breves períodos para hacer ejercicio a lo largo del día. Cualquier movimiento ayudará a prevenir o aliviar la rigidez. Cuando salgas de trabajar, haz un descanso antes de abordar cualquier tarea en casa.

Para consultar más información relacionada con la espondilitis anquilosante y el trabajo, puedes consultar el siguiente enlace:
https://incapacidadtrabajo.es/espondilitis-anquilosante/

Fuente:

Abbvie care

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